Restaurante Tio Bernabe

Aún hoy permanecen en la memoria de los más ancianos del lugar vestigios entrañables de aquellos años treinta – del pasado siglo- cuando Corralejo era apenas un puñado de casas agolpadas cerca del muelle y los vecinos de la zona compartían en la taberna del Tío Bernabé toda suerte de felicidades y desdichas.

En la calle de la Iglesia, el ritmo de folías, isas y polcas, ayudaba a sobrellevar una dura vida dedicada al mar y a la árida tierra de 
Fuerteventura. Las penas menguaban entre fogones y el rico sabor de la cocina de siempre, apañada por aquel tío emblemático, aderezaba estómagos y corazones.

Pasó la Guerra y la posguerra. Tiempos de hambre y penas que obligaron a los herederos de Bernabé a vender la taberna. Pero el destino quiso que Pepe, su sobrino, volviera a tomar las riendas del negocio a finales del siglo pasado. Acompañado de su inseparable y vital Pino, transformó la taberna y la convirtió en el Mesón Canario Tío Bernabé.